David: conforme al corazón de Dios (2)

10 septiembre, 2019 0 Por Marcelo Wall
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David y Goliat, por Miguelángel, en ca. 1510, foto por Nakinn.

En un artículo anterior, he explicado los significados de que David sea llamado «conforme al corazón de Dios» (1 Sam 13:14): a) una simple elección de parte de Dios; b) una característica de su persona; y c) su manejo adecuado de la guerra de Dios, jerem (חֵרֶם). Sin embrago, en este artículo quisiera entrar en más detalle de esta clase de guerra que se designa en hebreo como jerem, especialmente en el entorno de la narrativa de 1-2 Samuel.

La palabra jerem, aparece en el Antiguo Testamento varias veces en las guerras del pueblo de Dios. Normalmente las Biblias traducen esta palabra al español como «destruir por completo» (LBLA y NVI), «consagrar al exterminio» (BPN). Pero Julio Trebolle Barrera lo resume muy bien lo que trata de comunicar la frase «destruir por completo». Él define a la aplicación del jerem un exterminio ritual del botín.[1] Lo más importante aquí son las palabras «ritual» y «botín». En síntesis, el jerem, presenta el rito final de la liturgia de una guerra instruida por Dios.

La guerra del jerem y 1-2 Samuel

Quisiera proponer algo que quizá muchos lectores nunca han pensado todavía. Como el autor del libro de Samuel no le interesa salvaguardar en demasía la moral del Rey David en cuestiones personales, aunque lo llame un «hombre conforme al corazón de Dios», se debería buscar más allá de las hazañas éticas del Rey David y analizar sus guerras. Ya que he tratado de aclarar que creo que David ha sido llamado así por su buen manejo de la guerra del jerem, quisiera expandir en qué consistía esta guerra, por lo menos en 1-2 Samuel. En otras palabras ¿quién era el enemigo y qué tiene que ver con ser «conforme al corazón de Dios»?

Todo lo alto es desechado

En primer lugar, para 1-2 Samuel todas las personas que son altas son desechadas por Dios. Esto es curioso, porque en sí no debería tener nada de malo la estatura de las personas:

1. Saúl

Saúl es descrito como «tan alto que los demás apenas le llegaban al hombro» (1 Sam 9:2; 10:23 NVI). El lector no es indicado a pensar en la altura de Saúl cuando este es desechado por Dios (1 Sam 15:18-19, 26). Pero sí en la decisión de Dios en contra de Saúl, juntamente con la elección de David, «conforme al corazón de Yahvé» (1 Sam 13:14). El autor de 1-2 Samuel en varias instancias políticas es muy sutil en indicar ciertas falencias de los gobernantes, y lo vuelve a ser aquí. La conexión de la elección de David y su corazón es puesto en contraposición con su hermano mayor.

2. Eliab, hermano mayor de David

Eliab era el hermano mayor de David, y lo interesante es nuevamente el detalle de la altura del muchacho:


Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón

1 Samuel 16:7


Por segunda vez una persona de estatura alta es desechada por Dios. La palabra «desechar» (מָאַס – maʾas) es fuerte. Sólo ocurre cuando el pueblo «desecha» a Dios (1 Sam 8:7; 10:19), cuando Saúl «desecha» la palabra de Dios (1 Sam 15:23, 26), y cuando Dios desecha a una persona para una misión/función específica (1 Sam 15:23; 16:7).

3. Goliat

El primer enemigo terrorífico de David es el alto Goliat. Este medía «6 codos + 1 palmo» (LBLA), o «casi 3 metros« (NVI) según 1 Sam 17:4. Obviamente este es una persona que sobrepasa a todas las personas de altura normal. Esto lo diferenciaría de la altura de Saúl y de Eliab. Pero interesantemente los Rollos del Mar Muerto, contienen este pasaje, en el manuscrito más antiguo, que dice que Goliat medía «4 codos + 1 palmo», es decir ca. 2 metros. De igual manera sigue siendo un gigante, recordando que la persona normal medía 1,5-1,6 metros en aquella época.[2]

4. Medir a los enemigos

En un episodio bastante anormal, David gana en guerra a Moab. Lo interesante es que el texto bíblico explica qué hizo con los cautivos:


«los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra; y midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos.

2 Samuel 8:2


Normalmente se entiende este pasaje que se tendía a los guerreros conquistados sobre la tierra y con una medida se medía horizontalmente tantos hombres que entraban en un cordel (⇤♙♙⇥), para que vivieran como esclavos; mientras que se medía 2 cordeles (⇤♙♙–♙♙⇥) para decidir al grupo de hombres que se mataría. Sin embargo, como John Walton dice, «una manera de sorteo sin paralelo en la literatura bíblica o extra-bíblica.» [3]  Personalmente me parece una mejor manera de leer el texto, y que pueda hacer más sentido, si se entiende como una medición vertical de cada uno de los enemigos (↕︎♙), para medir su altura. Si medía más que un cordel completo, o sea se requerían 2 cordeles para medirlo, se le daba muerte; pero si medían menos, se le dejaba vivir. A continuación explicaré mis razones.

Enemigos conquistados tendidos en suelo, Gran Sala Hipóstila, Karnak, Necrópolis de Tebas, Egipto (c. 1290–1224 a.C.). Foto: Karen Green

Un problema gigante

Por 3 razones quisiera presentar mi propuesta para la diferente lectura del texto: a) El detalle del «un cordel ENTERO«, hace diferencia entre los 2 cordeles y el 1 entero. b) David está en una guerra de Dios y no cualquier guerra, por lo que siempre se aplicaba el rito a todo el botín de igual manera (ver arriba, jerem, o también 1 Sam 15:18-19). c) El versículo anterior trata sobre la conquista de David sobre los filisteos que eran los descendientes de los amalecitas.

1. El cordel entero

Si fuese una medida horizontal (⇤♙♙⇥), cabe preguntar ¿por qué no son 2 cordeles «enteros» y 1 cordel «enteros»? Pero el texto enfatiza la segunda medida de 1 cordel «entero». La imagen superior y también la inferior, muestran que enemigos fueron tendidos con sus armas a sus costados, normalmente para la contabilidad de los fallecidos. Pero nótese los arcos y la medición de los soldados. Si fue algo parecido de lo que se tiene evidencia arqueológica de una práctica del Antiguo Oriente Próximo, se puede notar que la medición no era horizontal (⇤♙♙⇥), sino vertical (↕︎♙). Sugiero que fue una manera de medir a los enemigos, para saber si eran parte de los gigantes. La idea de que 2/3 fueron matados no aparece en el texto y tampoco concuerda con la LXX y la Vulgata «dos grupos fueron ejecutados y dos grupos fueron llevados cautivos» (2 Sam 8:2).

Detalle del estrado de los pies ceremonial; mostrando enemigos conquistados tendidos en el suelo, Tumba del Faraón Tutankhamun, Valle de los Reyes, en Tebes, Egipto. (ehab yehia)

2. El botín del jerem

David que estaba mayormente en guerras de Dios (más aquí), las llamadas jerem, tenía una misión muy clara de qué hacer con el botín de estas guerras. Saúl, que sirve de contraste para el nuevo elegido del Señor, perdonó la vida al rey y a varios animales del botín de su guerra jerem (1 Sam 15:18-19). Si esta guerra era parte de una batalla del jerem, perdonarle la vida a algunos sería simplemente hacer lo mismo que hizo Saúl. ¿Cómo se puede explicar esto de otra manera? O no fue una guerra jerem, y David podía hacer guerra contra quien le placía, o se podría reconsiderar el botín mismo. Sugiero lo segundo: el botín eran justamente los «desechados» por Dios, por su altura y ser parte de los gigantes. Por lo tanto los moabitas quedaron tributarios y los altotes exterminados ritualmente. Esto también explicaría la versión de la LXX y de la Vulgata de los dos grupos.

El botín consagrado lo demuestra también la cuidadosa administración de los objetos de plata y oro de las naciones conquistadas. Todo fue dedicado al Señor, incluso un regalo de un rey que tenía los mismos enemigos que el rey David (2 Sam 8:10-11).

3. Los filisteos y los moabitas

La conquista de Moab (2 Sam 8:2) está justo después de los filisteos (1 Sam 8:1). Los filisteos a través de 1-2 Samuel son los archienemigos del pueblo de Dios. No todos los filisteos eran parte del problema, pero un gran grupo de ellos sí. El primer enemigo filisteo de David es el gigante Goliat, oriundo de Gat. Esta batalla queda como la victoria épica del «hombre conforme al corazón de Yahvé».

Cuando Moisés envió los doce espías a Canaán (Num 13), antes de tomar la tierra, el informe por él que todo el pueblo es castigado (Num 14:23) es:


vimos en ella son hombres de gran estatura. Vimos allí también a los gigantes [nefilim] (los hijos de Anac son parte de la raza de los gigantes [nefilim])

Números 13:32-33


Más tarde con la conquista de Josué la Biblia informa al lector que «No quedó ningún descendiente de Anac en la tierra de Israel, aunque algunos todavía permanecían en Gaza, Gat y Asdod.« (Jos 11:22 NTV) El detalle es que estas tres ciudades son ciudades filisteas (1 Sam 6:17), y Asdod fue la ciudad a donde fue capturada el arca del pacto (1 Sam 5:1). La palabra hebrea «nefilim (נְפִילִים)» es traducida como «gigantes» que la LXX había traducido al griego con «γιγαντες (gigantes)».

Que la conquista de los moabitas llegue justo en el versículo siguiente, y contenga una «medición», indica que 1) la medición fue probablemente vertical (↕︎♙), y 2) que el botín eran los gigantes que se habían infiltrado entre los moabitas. Sería muy cruel de parte de David a tratar a los moabitas de tal manera, si no fuera por esta razón, ya que su bisabuela Ruth era moabita (Rut 4:17, 16-17), y cuando los moabitas le habían ayudado a David a cuidar a sus padres durante su tiempo de refugio (1 Sam 22:3-4).[4] 

Los gigantes[5]

Lo más intersante es que la palabra «nefilim» solo ocurre en dos versículos en toda la Biblia: Números 13:33 y Génesis 6:4. Éste último pasaje dice:


Y había gigantes [nefilim] en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos. Estos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre.

Génesis 6:4


Los nefilim (gigantes) son considerados hijos de Anac, y por lo tanto llamados anaceos (LBLA/RV60) o anaquitas (NVI). Más tarde, en Deuteronomio 2:10-11 explica que los «refaim»(gigantes) también están conectados con los «nefilim»:


Antes habitaron allí los emitas, un pueblo tan grande, numeroso y alto como los anaceos. Como los anaceos, ellos también son considerados gigantes[refaim] , pero los moabitas los llaman emitas.

Deuteronomio 2:10-11


1-2 Samuel contiene una fuerte conexión con los gigantes como Goliat con este linaje de estatura alta. Primero, los filisteos están tres veces conectados con el «Valle de los Refaim«(1 Sam 5:18, 22; 23:13). En segundo lugar, hay varios nombres de filisteos gigantes, llamados «hijos de Rafá» o su gentilicio Refaim: a) «Isbi-benob, que era de los descendientes del gigante [Rafá]« (2 Sam 21:16), b) «Saf, que era de los descendientes del gigante [Rafá]« (2 Sam 21:18), c) «hubo guerra … en Gat, … un hombre de gran estatura que tenía seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, veinticuatro en total; él también descendía del gigante [Rafá]« (2 Sam 21:20).

En síntesis, los gigantes fueron considerados los hijos de la unión entre los hijos de Dios (seres divinos) y las hijas de hombres (seres humanos), según Gen 6:4. Estos fueron enemigos del pueblo de Dios a lo largo de la conquista de la tierra Canaán. En los tiempos de Josué, se mataron a muchos de estos gigantes, pero no todos. Quedaban algunos hasta los días de David, quien ha terminado con el linaje de los gigantes.

David y Goliath, por Giovanni Battista Scultori, en Italia, en 1540, foto Fæ.

Conclusión

En resumen, que David sea llamado «un hombre conforme al corazón de Dios» (1 Sam 13:14; Hch 13:22), tiene directamente que ver con su manejo de la guerra de Dios, llamada jerem. La frase está directamente relacionada con Saúl siendo «desechado» por Dios, por mala praxis del botín del jerem. Además, los hombres de gran estatura a través de 1-2 Samuel son «desechados» por parte de Dios (ej.: Saúl y Eliab). La victoria de David sobre el gigante Goliat inicia su carrera como el héroe nacional. Su carrera como rey modelo de Israel se centra en la terminación de estos gigantes (nefilim y refaim) que estuvieron a través de la tierra de Canaán y en especial entre los filisteos. Estos eran el botín verdadero de la guerra, que debían ser ejecutados ritualmente para la consagrada liturgia del jerem.

David cumple «conforme al corazón de Yahvé» la misión del jerem contra los gigantes, lo que los «desechados» no lograron.



[1] Trebolle Barrera, J. (1994). Violencia y guerra en el Antiguo Testamento. Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua, vol. 7, págs. 383-399.

[2] Matthews, V. (1991). Manners and Customs in the Bible. Peabody, MA, EE.UU.: Hendrickson, pág. 3.

[3] Walton, J. H. (2009). Zondervan Illustrated Bible Backgrounds Commentary (Old Testament): Joshua, Judges, Ruth, 1 & 2 Samuel, vol. 2. Grand Rapids, MI, EE.UU.: Zondervan, pág. 448.

[4] Anderson A. A. (1989) 2 Samuel, Vol. 11 del Word Biblical Commentary. Dallas, TX, EE.UU.: Word, pág. 132.

[5] Heiser, M. (2015). The Unseen Realm: Recovering the Supernatural Worldview of the Bible. Bellingham, WA, EE.UU.: Lexham Press.